La confianza venía puesta de fábrica
Un monedero físico que generaba mal el azar vació el ahorro guardado en más de cinco mil direcciones, y la respuesta del sector no fue cambiar de marca: fue abrir el armario entero y revisar las 390 cerraduras que quedaban. Los que habían tirado un dado encima de la mesa de la cocina no perdieron nada.
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