Un nuevo estándar cifra el mapa que tu multifirma necesita para recuperarse
Por Luki · Alba.City · Publicado el 28 de septiembre de 2026 · Actualizado el 28 de septiembre de 2026
Todo el mundo repite que, con las doce palabras bien guardadas, recuperas tus bitcoins pase lo que pase. En una multifirma, no. Tienes la llave del trastero, pero no sabes cuál de los cuarenta trasteros del sótano es el tuyo.
Ese papel que falta tiene nombre: el descriptor. Y desde el 21 de septiembre tiene también un formato común para guardarlo cifrado, el BIP138, una de las propuestas de mejora con las que se ordena Bitcoin.
Lo que pasaba hasta ahora
Una multifirma reparte el control entre varias llaves. En un esquema 2 de 3 hay tres frases semilla y hacen falta dos para mover el dinero. Si pierdes una, las otras dos te sacan del apuro. Esa es la promesa.
Pero para firmar no basta con las semillas. El monedero, o billetera, necesita saber qué tres llaves públicas forman el grupo y cuántas firmas exige. Esa receta es el descriptor, y sin ella el programa no encuentra tus monedas.
El texto del BIP138 lo dice sin rodeos: perder el descriptor es casi tan catastrófico como perder la semilla. La semilla te deja firmar, y el descriptor te dice dónde está lo que firmas.
El problema es guardarlo. Cada llave pública extendida ocupa por sí sola 111 caracteres, así que el descriptor de un 2 de 3 pasa con facilidad de 400. Grabar eso en acero a mano, sin un solo error, es una tarde de trabajo y una fábrica de erratas.
Las alternativas tampoco convencían. Ninguna era buena. Una memoria USB se estropea con los años y no sobrevive a una inundación. Una copia en la nube, en texto claro, enseña a quien la lea cuántas llaves tienes y todas tus direcciones.
Lo que cambia con el BIP138
La propuesta cifra el descriptor con las propias llaves públicas del grupo. Cualquiera de los firmantes puede abrir la copia con su semilla, sin pedir nada a los otros dos, según el resumen del boletín semanal de Bitcoin Optech.
Es una fotocopia del plano del sótano metida en una caja que solo abre alguien de la familia. Puedes dejar una en la nube, otra en el correo y otra en casa de tu hermana. Si un extraño la encuentra, ve un bloque de letras sin sentido.
El archivo no guarda ninguna llave privada; la norma obliga a quitarlas antes de cifrar. Quien lo abra ve el mapa, pero no puede gastar ni un satoshi.
La idea la lanzó el desarrollador Salvatore Ingala en abril de 2025, en el foro técnico Delving Bitcoin. La redactó Pyth, programador de Wizardsardine, la empresa del monedero Liana. La incorporó Mark Erhardt, Murch, uno de los editores de las propuestas.
El texto acumuló más de 180 comentarios en su revisión pública, abierta desde septiembre de 2025: un año de discusión para un formato de copia de seguridad.
No sobra ni un día.
El detalle que afecta a quien ya tiene monedero
Hay una trampa, y el propio documento la avisa. Algunos programas de firma única, como las aplicaciones de escritorio de Ledger y Trezor, envían a sus servidores la llave pública extendida de tu cuenta para consultar el saldo.
Si montas la multifirma reutilizando esa misma cuenta, ese servidor ya tiene una de las llaves que abren la copia. Si algún día consigue el archivo, verá la estructura completa de tu multifirma. No podrá gastar. Pero sabrá demasiado.
Es como dar al portero una copia de la llave del buzón: no entra en casa, pero lee tus cartas.
El consejo del BIP es crear la multifirma con cuentas dedicadas, que nunca hayan pasado por esos servidores. Programas como Sparrow ya lo hacen por defecto: para la multifirma derivan las llaves por un camino aparte, reservado solo para eso.
Lo que todavía no se sabe
El BIP138 sigue en estado de borrador, así que el formato aún puede cambiar. Existe una implementación de referencia en Rust y una prueba sobre Bitcoin Core, pero ningún monedero de uso común crea todavía estas copias.
Liana usa una versión temprana del esquema, incompatible con la actual, según el propio texto. Tampoco hay fecha para que Sparrow, Nunchuk o los fabricantes de dispositivos lo adopten.
No toca la red. Ningún nodo tiene que actualizarse y ninguna regla de Bitcoin se toca. Es un acuerdo entre programadores de monederos para que tu copia se lea igual con cualquier programa.
Para calibrar cuánto importa, conviene mirar atrás. Las doce palabras también fueron un borrador, el BIP39, en 2013. Hoy las usa casi cualquier monedero del mercado, y pocos recuerdan que un día fueron una propuesta discutida en una lista de correo.
Mientras llega, la regla de la casa sigue en pie: una copia del descriptor junto a cada semilla. Lo explicamos paso a paso en la guía de la multifirma. Y en la edición sobre el servicio de multifirma de CoinCorner contamos cuánto cuesta que otro te guarde ese mapa.
Y fuera del sótano
Bitcoin empieza la semana en 83.700 dólares, unos 73.500 euros, un 0,9 % por debajo de ayer según CoinGecko. El domingo pasó sin sobresaltos y el precio apenas se separa de los 84.000 del viernes.
Quien tenga un nodo Core Lightning en Docker debe revisar su imagen. Según las notas de la versión 26.06.7, las descargadas entre el 28 de agosto y el 1 de septiembre decían ser la versión corregida sin llevar las correcciones. Basta con comprobar la huella de la imagen y volver a bajarla.
Las doce palabras abren la puerta del trastero. El BIP138 quiere que nunca vuelvas a olvidar cuál es.