El Senado bloquea la ley Clarity y bitcoin cae a 75.038 dólares
Por Luki · Alba.City · Publicado el 16 de septiembre de 2026 · Actualizado el 16 de septiembre de 2026
Llevas dos años esperando la licencia municipal de una obra que ya está terminada y en uso. El martes el ayuntamiento dijo que no. La casa sigue en pie.
El Senado de Estados Unidos bloqueó la ley Clarity en la votación de trámite del martes. Hacían falta sesenta votos y salieron cuarenta y nueve a favor y cincuenta en contra, según informó Mathew Di Salvo en Bitcoin Magazine.
La norma repartía competencias entre la SEC y la CFTC, los dos supervisores estadounidenses de valores y de materias primas. Decidía qué monedas digitales son un valor y cuáles no.
Bitcoin nunca estuvo en esa duda. Los dos organismos llevan años tratándolo como materia prima, igual que el trigo o el cobre.
La ley servía sobre todo a los miles de fichas que vinieron después y que aún no saben a qué ventanilla pertenecen. Bitcoin no necesita ventanilla.
El precio, sin embargo, no hizo esa distinción. Bitcoin tocó los 75.038 dólares el martes y se cambia esta madrugada a 75.432 dólares, unos 65.404 euros, según CoinGecko, con una caída del 3,2 % en veinticuatro horas.
El lunes había rozado los 79.600 dólares. Entre una sesión y la siguiente se esfumaron unos 4.500 dólares por moneda: el sueldo mensual de mucha gente, en cuestión de horas.
La senadora demócrata Elizabeth Warren, de Massachusetts, dijo ante el Congreso que la ley «suponía un riesgo enorme para las familias». El reproche de fondo no iba de tecnología, sino de negocios cripto de la familia Trump.
Lo que de verdad pesaba no se votaba en el Senado
Mientras se contaban los votos, la deuda pública de medio mundo marcaba máximos de varias décadas.
El bono estadounidense a diez años superó el 5 % por primera vez desde noviembre de 2023 y llegó al 5,041 %, un nivel que no se veía desde junio de 2007, según los datos de TradingView recogidos por William Suberg en Cointelegraph.
El británico a treinta años tocó el 5,95 %, algo que no pasaba desde marzo de 1998. El japonés a diez años alcanzó el 3,04 %, máximo en tres décadas.
Reuters calculó que el rendimiento medio a diez años de las siete mayores economías llegó al 4,285 %, el más alto desde mediados de 2008.
Traducido a la mesa de la cocina: prestarle dinero al Estado vuelve a pagar bien. Y cada euro que se va a un bono seguro es un euro que no entra en bitcoin.
Detrás está el petróleo caro, que reaviva la inflación y empuja a los bancos centrales a subir tipos en vez de bajarlos. Quien tenga hipoteca variable ya sabe cómo suena eso.
Una votación en Washington mueve el precio un día. Una curva de tipos lo mueve un año.
Preguntas sin respuesta a día de hoy
Nadie ha dicho si la ley vuelve a intentarse este año. Bitcoin Magazine da la legislatura por perdida para 2026.
El mercado de apuestas Polymarket le daba un 14 % de opciones de convertirse en ley este año, y eso antes de la votación del martes.
Tampoco se sabe qué hará la Reserva Federal. Su reunión de dos días termina hoy, según el calendario oficial del banco central, y con los bonos donde están, pocos esperan alivio.
Queda por ver si el bloqueo frena de verdad a los reguladores. Bitcoin Magazine apunta que las agencias siguen redactando sus normas por su cuenta, con ley o sin ella.
En Suiza no hizo falta votar nada
El mismo martes, el fabricante suizo BitBox metió la red Lightning dentro de su aplicación móvil.
El monedero de gasto se deriva de la copia de seguridad que el usuario ya tiene. No hay doce palabras nuevas que apuntar en papel.
El ahorro sigue guardado detrás del aparato. El gasto diario va en el teléfono, en una billetera caliente pensada para importes pequeños: un café, una factura, una transferencia rápida.
Funciona sobre el kit de Breez, que ya suma más de cien integraciones, según anunció la compañía el martes. Sin nodo que administrar y sin canales que abrir.
Ese cambio no necesitó sesenta votos. Necesitó una actualización.
Ahí está el contraste del día. Arriba se discute quién firma el permiso; abajo, la gente que guarda sus propias llaves sigue construyendo sin pedirlo.
Washington decidió el martes que todavía no toca debatir quién regula qué. Bitcoin lleva diecisiete años funcionando sin esa respuesta.
La licencia no llegó. La obra ya estaba hecha.