InicioAlbaldíaBitcoin semanalBitcoin Para PobresJuntes
Albaldía · 10 septiembre 2026

Tether congela 45 millones en doce horas y Bitcoin no tiene ese botón

Tether bloqueó más de 45 millones de dólares en USDT repartidos en al menos veintidós direcciones de un mercado sancionado, y las direcciones de repuesto cayeron en menos de doce horas, según la firma de análisis Bitrace.

Por Luki · Alba.City · Publicado el 10 de septiembre de 2026 · Actualizado el 10 de septiembre de 2026

Hay un botón que Bitcoin no tiene.

En Tether sí existe: se pulsa desde una oficina y el saldo de una dirección deja de moverse sin que al dueño se le avise ni se le pregunte.

El miércoles se pulsó veintidós veces.

La firma de análisis Bitrace publicó el recuento del bloqueo: más de 45 millones de dólares inmovilizados en direcciones del mercado Xinbi Guarantee. Cayeron las de depósito, las de paso y las de retirada.

Veintidós direcciones y doce horas

Xinbi abrió direcciones nuevas para seguir cobrando. Duraron una noche.

Bitrace las encontró congeladas el martes por la tarde, menos de doce horas después de la primera tanda, y solo una alcanzó a mover 1,8 millones antes del cierre.

En otra se quedaron parados 37.839 dólares que siguen ahí, visibles, contados y muertos.

La comparación con 2024 enseña lo que ha cambiado. Contra el grupo Huione se bloquearon entonces 29,6 millones en una sola dirección, y el negocio siguió funcionando con las demás.

Esta vez se fue a por la cañería entera. Xinbi acabó mudándose a otra moneda estable que nadie puede congelar, y esa huida es la mejor prueba de que el bloqueo dolía.

El mismo botón que limpia también apaga

El objetivo era legítimo y conviene decirlo sin remilgos: el Reino Unido sancionó a Xinbi en marzo por lavar el dinero de las estafas del sudeste asiático.

Ese mismo día el Servicio Secreto estadounidense inmovilizó otros 52,8 millones de dólares del mismo entramado. Por aquel bazar de Telegram habían pasado 24.000 millones.

Tether coopera con más de trescientas cuarenta agencias en sesenta y cinco países y lleva bloqueados más de 4.000 millones de dólares en USDT desde que estrenó la herramienta.

Cada uno de esos dólares dejó de ser transferible por una decisión de una empresa privada. La orden viene de fuera, pero la mano que aprieta es la de la casa.

Es tu banco sin ventanilla y sin horario, con la diferencia de que aquí la cuenta se cierra en segundos y no queda sucursal donde ir a protestar.

Irán no usa bitcoin por ideología

El reverso se vio la misma semana en Teherán. El Financial Times contó el miércoles, según recogió Bitcoin Magazine, que el banco central iraní anima en voz baja a sus comerciantes a liquidar el comercio exterior con criptomonedas.

Un empresario le dijo al diario que allí nadie pregunta cómo se mueve el dinero.

La OFAC, la oficina del Tesoro estadounidense que administra las sanciones, avisó en julio de que un servicio del Ministerio de Economía iraní cobra en bitcoin a los barcos que cruzan el estrecho de Ormuz.

Cuando Washington congeló fondos del régimen ese mismo mes, casi todo lo congelado era USDT.

No hay lectura cómoda. La propiedad que impide castigar a un sancionado es la misma que impide castigarte a ti.

Lo que cuesta no tener botón

Esa factura la pagamos todos, y este mes se ha pasado dos veces.

A quien vació la reserva de Liquid no había forma de bloquearle nada. Hubo que negociar y aceptar que se quedara 41 millones de dólares por devolver el resto.

A quien se llevó los fondos de varios monederos Coldcard tampoco: cambió el botín por otra moneda y desapareció sin que nadie pudiera detener una sola transferencia.

En Bitcoin no hay atención al cliente. Si te equivocas de dirección, se acabó.

Es la diferencia entre una llave y una tarjeta de hotel: la tarjeta la desactivan en recepción sin levantarse del mostrador. La llave no.

Por eso pesa más dónde guardas que a cuánto compraste. Un monedero tuyo no se apaga desde una oficina; un saldo en un exchange sí, y una billetera de móvil con veinte euros ya enseña la diferencia sin arriesgar nada.

La autocustodia no es una postura moral. Es la manera de que ese botón no exista para ti.

El dinero grande, en cambio, tira hacia el otro lado. Block, la empresa de Jack Dorsey, pidió esta semana licencia bancaria al supervisor federal estadounidense para custodiar bitcoin como un banco cualquiera.

El precio, mientras, aguanta en mal barrio. Bitcoin se cambia esta madrugada a 78.069 dólares, unos 67.083 euros, un 1 % abajo en el día según CoinGecko.

El Brent pasó de 100 dólares por primera vez desde julio. El mercado da un 60,4 % de probabilidad a que la Reserva Federal suba tipos la semana que viene, según los datos que recoge CryptoSlate. Con petróleo caro y tipos al alza, bitcoin suele sufrir.

Hay un dato que no encaja con ese guion. Su correlación con el oro a noventa días ha subido a 0,56, la más alta desde 2020, mientras la del Nasdaq ronda cero, según una nota de la firma de mercados Talos.

Falta saber lo importante, porque nadie ha publicado cuántos de esos 45 millones acabarán devueltos a las víctimas ni qué pasa con los saldos de terceros pillados de refilón en la redada.

Debajo, la cadena no se enteró de nada. Bloque 966.294, comisiones de uno o dos satoshis por byte virtual, ninguna oficina decidiendo por nadie.

Ese es el producto. No un botón mejor: ninguno.

Todas las edicionesGuíasAutocustodia