Trezor admite que la filtración afecta a 67.000 clientes más
Por Luki · Alba.City · Publicado el 5 de septiembre de 2026 · Actualizado el 5 de septiembre de 2026
Un monedero físico guarda tus llaves muy bien. Tu dirección de casa la guardaba otra empresa. Y esa empresa no la borró.
Trezor, el fabricante checo de monederos físicos, reconoció el viernes que la filtración de agosto es peor de lo que contó entonces. Otros 67.000 clientes de Estados Unidos tienen al aire su nombre, su correo, su teléfono y la puerta donde recibieron el paquete.
Nadie ha perdido un satoshi.
Conviene decirlo pronto, porque en estos casos el pánico corre más rápido que los hechos. No salieron frases semilla, ni llaves privadas, ni fondos. Salieron pedidos: quién compró, cuándo y a qué dirección se lo llevó el mensajero.
El agujero no está en el aparato, sino en ShipMonk, la empresa de logística que preparaba y enviaba esos pedidos de Trezor.
«Durante toda nuestra relación con ShipMonk pedimos y recibimos repetidamente garantías por escrito que confirmaban el borrado de los datos», escribió la compañía en su comunicado del viernes. Los datos no se habían borrado.
Los pedidos afectados son de noviembre de 2019 a agosto de 2021. En agosto Trezor habló de 11.742 clientes de siete países, entre ellos Colombia y Brasil. El viernes sumó los 67.000 estadounidenses y otros 1.947 con nombre, ciudad y correo, según recogió Mathew Di Salvo en Bitcoin Magazine.
Una dirección vale mucho más que un correo
Aquí es donde la cifra deja de ser un número y empieza a doler. Una lista de correos molesta, pero una lista de nombres con teléfono y domicilio es otra cosa completamente distinta.
Piénsalo con el portal de tu edificio. Una cosa es que alguien sepa tu número de móvil y otra muy distinta es que sepa tu calle, tu piso y que dentro hay algo que merece la pena.
El sector ya pasó por esto y sabemos cómo termina. En 2020 un tercero entró en la base de datos de Ledger y quedaron expuestos más de un millón de correos y los datos de contacto de cerca de 10.000 clientes.
Lo que vino después no fue un robo informático. Fueron años de correos de suplantación, mensajes al móvil pidiendo las doce palabras y, en unos pocos casos, gente llamando a puertas de verdad.
Qué hacer si compraste entre 2019 y 2021
Lo primero es lo más aburrido y lo más eficaz. Tus doce palabras no se teclean nunca. Ni en una web, ni en un correo, ni en un formulario que diga «verificación de seguridad».
Ningún fabricante te va a escribir para pedirte la frase semilla, y ninguno te va a llamar por teléfono para recuperarla. Si alguien lo hace, ya sabes exactamente lo que es.
Desconfía también del paquete que no has pedido. Un monedero que llega por sorpresa, con instrucciones amables y una tarjeta de palabras ya rellenada, es una trampa vieja y muy rentable.
Repartir ayuda más que esconder. Una billetera de móvil con el gasto de la semana y el grueso en un monedero que controlas tú limita lo que cualquier lista puede provocar.
Y queda la parte incómoda, la que no viene en la caja. Si tu dirección está en esa lista, la pregunta ya no es técnica: es cuánta gente de tu entorno sabe lo que tienes. La discreción también es parte de la custodia.
Mientras tanto, el precio se llevó su propio susto el viernes, por un motivo que no tiene nada que ver. Estados Unidos creó 162.000 empleos en agosto, casi el triple de los 56.000 que esperaban los economistas.
Bitcoin cayó de 81.300 a 78.600 dólares con el dato, según Cointelegraph. Este sábado ronda los 79.557 dólares, unos 68.495 euros, un 1,7 % menos que hace un día.
La lógica es vieja y sencilla. Más empleo significa más gasto, más gasto significa más inflación, y un banco central asustado por la inflación no baja los tipos. Los sube.
La reunión de la Reserva Federal del 15 y 16 de septiembre está partida por la mitad. Las apuestas de Polymarket reparten ahora un 50 % a la pausa y un 50 % a una subida de 25 puntos básicos.
La cadena, ajena al sobresalto de la semana, siguió su ritmo. Se ha minado el bloque 965.549, mover una transacción cuesta un satoshi por byte virtual y el próximo ajuste de dificultad apunta a un 1,15 % más, según mempool.space.
Tu monedero físico sigue guardando tus llaves igual de bien que el jueves. Eso no ha cambiado.
Lo que cambió es que una lista con tu nombre y tu portal anda suelta por ahí. De eso no te protege ningún aparato. De eso te protege lo que cuentas y a quién se lo cuentas.