Bitcoin baja a 76.968 dólares mientras el petróleo sube por Ormuz
Por Luki · Alba.City · Publicado el 2 de septiembre de 2026 · Actualizado el 2 de septiembre de 2026
Unas minas fondeadas en un brazo de mar han encarecido la energía de medio planeta. Bitcoin lo ha notado antes que su factura de la luz.
Estados Unidos bombardeó el martes objetivos de la Guardia Revolucionaria iraní. El presidente Donald Trump alegó dos motivos: el intento de minar el estrecho de Ormuz y un ataque contra una base estadounidense en Jordania. Irán respondió con misiles.
El precio cayó a 76.968 dólares, unos 66.470 euros, un 1,7 % menos en veinticuatro horas según CoinGecko. El viernes había llegado a rozar los 81.282. Pero lo interesante de hoy no es el recorte, sino la compañía con la que bajó.
El oro tampoco aguantó
El manual dice que cuando suenan bombas el oro sube. Hoy no.
El futuro del oro en Comex cerró a 4.341,70 dólares, un 1,24 % abajo, según los datos de la CNBC. Los dos refugios de manual cayeron el mismo día que empezaba el bombardeo. Los dos a la vez.
Lo que sí subió fue el barril. El Brent de noviembre marcó 96,54 dólares, un 2 % más que el cierre anterior, también según la CNBC. En la práctica, la guerra no ha comprado oro: ha comprado energía.
Mathew Di Salvo, reportero de Bitcoin Magazine, resume así el patrón de estos meses: bitcoin aguanta las amenazas y solo se mueve con los disparos. El lunes ignoró la advertencia de Trump. El martes ya no.
El barril manda sobre el tipo de interés
La cadena es aburrida y por eso funciona. Petróleo caro significa transporte caro, y transporte caro significa que casi todo lo que compras acaba subiendo un poco.
Eso tiene un nombre y una consecuencia. Se llama inflación, y obliga al banco central a no abaratar el dinero. Cuando el dinero no se abarata, entra menos en cosas que no pagan intereses. Bitcoin es una de ellas.
Piénsalo con el gasóleo del camión que lleva la fruta a tu supermercado. Primero sube el depósito, luego la caja de tomates, y al final el sueldo se queda igual.
Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, ya avisó de esto la semana pasada. En su primer discurso importante al frente del banco central, pronunciado en el simposio de Jackson Hole, dijo que la inflación estadounidense no ha bajado lo suficiente.
Los operadores le han creído. Ya no descuentan ninguna bajada de tipos este año: descuentan una subida.
Ormuz es el grifo de un litro de cada cinco
El estrecho de Ormuz separa Omán de Irán y conecta el golfo Pérsico con el mar de Omán. Por ese pasillo pasaban 21 millones de barriles diarios en 2022, alrededor del 21 % del petróleo que consume el mundo, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
Dicho de otro modo: uno de cada cinco litros que arden en el planeta ha pasado por ahí, y para la mayor parte de ese volumen no existe ninguna ruta alternativa.
Aquí conviene frenar, porque falta bastante por saber. No se conoce el alcance real de los daños, ni si el tráfico de petroleros llegará a detenerse, ni cuántos días va a durar esto.
Las versiones tampoco encajan. Irán acusa a Estados Unidos de bombardear una boda en la ciudad portuaria de Sirik, con cinco muertos, mientras Washington niega que sus bases en Jordania fueran alcanzadas, según el seguimiento de Al Jazeera. Ninguna de las dos versiones está verificada de forma independiente.
El mes que acaba de cerrar ayuda a poner el susto en su sitio. Agosto fue el tercer mejor agosto de la historia de bitcoin, con una subida del 25 %, según el cálculo de André Dragosch, responsable de análisis para Europa en Bitwise. Solo 2017 y 2013 fueron mejores.
El dinero de los fondos tampoco ha huido. Los ETF al contado estadounidenses recibieron 216,7 millones de dólares el lunes y el fondo de BlackRock se llevó 205,9 de ellos, es decir, nueve de cada diez dólares que entraron ese día pasaron por una sola puerta.
Mientras el barril subía, el bloque 965.112 se minó a su hora. Mover una transacción cuesta uno o dos satoshis por byte virtual y el próximo ajuste de dificultad apunta a un 1,22 % más, según mempool.space.
Ningún misil cambia esa parte. Un monedero propio no cotiza contra el Brent, y una billetera de móvil se abre con las mismas doce palabras que ayer.
Las minas del estrecho llegarán a tu factura de la luz dentro de unas semanas. La red que guarda tus monedas no se va a enterar.