Deribit deja de publicar cada día la prueba de reservas de sus clientes
Por Luki · Alba.City · Publicado el 30 de agosto de 2026 · Actualizado el 30 de agosto de 2026
Hay una diferencia enorme entre que te digan que tu dinero está ahí y poder comprobarlo tú mismo.
Deribit deja de ofrecer lo segundo. El 1 de septiembre apaga su página de prueba de reservas, la herramienta con la que cualquier cliente verificaba a diario que su saldo estaba dentro de las cuentas del exchange.
Sigue en pie la obligación legal de custodiar el 100 % de los fondos, pero lo que desaparece es la forma de comprobarlo sin pedir permiso a nadie. Es la diferencia entre mirar el extracto del banco cuando te apetece y tener que llamar para que te lo lean por teléfono.
El motivo lo da la propia casa: la mudanza a Coinbase. Cerca del 90 % de los activos de clientes ya está bajo custodia de Coinbase, que compró la plataforma en agosto de 2025, según el aviso publicado en su propio blog.
Cómo funcionaba la prueba que se apaga
Deribit montó esa página en 2022, pocas semanas después del derrumbe de FTX, y tanto la idea como la ejecución eran buenas.
Cada saldo de cliente se convertía en una huella, un código corto que no revela la cantidad. Esas huellas se combinaban por parejas hasta llegar a una única huella final, publicada cada día.
Piénsalo como la lista de una comunidad de vecinos donde cada piso figura con su número de portal, nunca con el nombre del dueño. Tú encuentras el tuyo y el resto solo ve que la lista cuadra.
Con eso, cualquiera podía sumar el pasivo total del exchange y compararlo con el saldo público de sus carteras en la cadena. Un usuario corriente hacía en cinco minutos lo que antes exigía fiarse de un auditor.
Esa comparación diaria se termina el martes.
El asterisco que ya llevaba dentro
La foto nunca fue completa. La metodología excluía los activos depositados en custodios externos, por quedar fuera del control directo de la empresa, como detalló Liam Wright, redactor jefe de CryptoSlate.
Ahí está el nudo. El 90 % de los fondos se ha mudado precisamente a un custodio externo, y el aviso no aclara qué sociedad concreta del grupo Coinbase los tiene.
Lo que queda es supervisión, no verificación. Deribit opera desde enero de 2025 bajo la autoridad de activos virtuales de Dubái, la VARA. Ese reglamento le exige reservas de al menos el 100 % del pasivo, mantener el dinero de los clientes separado del suyo y pasar auditorías independientes, según sus normas para exchanges.
Traducido: sigue habiendo alguien mirando los libros. Pero una auditoría es una fotografía, y la página diaria era un vídeo.
Lo que no está claro
Conviene decirlo en voz alta, porque nadie lo ha hecho. El mismo comunicado afirma en su lista que la auditoría externa se hace una vez al año y, cuatro líneas más abajo, promete que continuará dos veces al año.
El aviso que Deribit envió dentro de la plataforma dice «anualmente». No sabemos cuál de las dos frecuencias es la buena, y no es un matiz menor justo cuando se retira la comprobación diaria.
Nada de esto indica que falten fondos. Indica que ahora hay que creérselo.
Para quien guarda sus bitcoins en su propio monedero, la noticia no cambia nada esta semana. Esa es justo la ventaja: las llaves propias no publican informes, y una billetera en tu cajón no depende de la política de transparencia de nadie.
Mientras tanto, el precio apenas se movió: 78.100 dólares, unos 67.400 euros, un 0,4 % arriba en veinticuatro horas. El viernes se cortó una racha de nueve sesiones seguidas de entradas en los fondos cotizados estadounidenses.
Fueron 201,8 millones de dólares de salidas netas y el patrimonio total volvió a caer por debajo de los 100.000 millones, según los recuentos de SoSoValue y Farside Investors. Ese dinero entra y sale de una anotación en cuenta, no de una llave que alguien guarde.
Debajo, la cadena iba a lo suyo. Bloque 964.660 minado con normalidad, comisiones a un satoshi por byte virtual y un ajuste de dificultad a la baja del 0,2 % previsto para dentro de una semana, según mempool.space.
Ahí no hace falta que nadie publique nada, porque cualquiera lo comprueba desde su casa. Y ese es el asunto del día: la diferencia entre que te digan que tu dinero está ahí y poder comprobarlo tú mismo.