Warsh deja a Bitcoin sin pistas y el precio cae a 67.140 euros
Por Luki · Alba.City · Publicado el 29 de agosto de 2026 · Actualizado el 29 de agosto de 2026
Kevin Warsh subió al estrado de Jackson Hole y se pasó media hora explicando por qué no piensa avisar de lo que hará con los tipos. El mercado lo entendió igual.
Bitcoin cotiza esta madrugada en 67.140 euros, unos 77.778 dólares. Es un 3 % menos que ayer y bastante menos que los 81.281 dólares que llegó a marcar el martes, según los precios del viernes por la tarde en Nueva York.
La razón cabe en una frase. El presidente de la Reserva Federal dijo que la inflación estadounidense sigue en el 3,7 % anual y que ahí le queda trabajo por hacer, lo que traducido a tu vida significa que el dinero prestado sigue caro unos meses más.
Lo que dijo Warsh, sin intérprete
El dato lo dio él mismo, en el texto de su discurso. La medida de inflación preferida de la Fed va al 3,7 % en doce meses, y al 4,1 % si solo se miran los seis últimos.
Ese segundo número es el incómodo, porque significa que el problema no se está enfriando sino calentando otra vez, con el objetivo oficial clavado en el 2 %.
Warsh desmenuzó los 199 componentes del índice y encontró que más de la mitad suben por encima del 3 % anual. En las dos décadas anteriores a la pandemia ese grupo era de tres de cada diez.
Es decir: de cada diez cosas que un hogar mete en el carro, cinco largas suben más rápido que su sueldo. Antes eran tres.
Y está la parte que casi nadie tituló. Warsh anunció que retira la práctica de anticipar decisiones futuras, adoptada en la crisis de 2008. «Creo que ha agotado su bienvenida», escribió.
No habrá pistas.
Nueve días seguidos entrando dinero
La caída de ayer tapa un mes bastante bueno. Agosto se cierra con una subida del 26 % y es el mejor agosto de Bitcoin desde 2017, según los datos de CoinGlass.
Detrás hay un flujo constante. Los fondos cotizados estadounidenses llevan nueve jornadas seguidas recibiendo dinero neto y han sumado más de 3.000 millones de dólares desde el 17 de agosto, según el recuento de Farside Investors.
Conviene entender qué es y qué no es ese dinero. Quien compra un ETF se lleva una anotación en su cuenta de valores, y nunca llega a tocar una llave privada ni a abrir un monedero.
Es la diferencia entre tener la escritura de un piso y tener las llaves del portal. Las dos cosas valen. Solo una te deja entrar cuando quieras.
Por eso esos fondos se notan tanto en el precio y tan poco en la red. Si guardas tus bitcoins en tu propia billetera, el jueves de Warsh no cambió nada en tu situación.
La deuda que sostiene el argumento
Mientras Warsh hablaba de precios, el Tesoro publicaba su cifra diaria. La deuda pública estadounidense cerró el 27 de agosto en 40,08 millones de millones de dólares, según el dato oficial al céntimo.
Un número así no significa nada por sí solo. Lo que significa es esto: cada año el Estado elige entre subir impuestos, recortar gasto o emitir más deuda, y las dos primeras opciones cuestan elecciones.
Zach Pandl, responsable de investigación de la gestora Grayscale, lo puso por escrito esta semana. «El crecimiento descontrolado de la deuda pública socava la credibilidad de las monedas fiduciarias», escribió en una nota a clientes.
Su tesis es que ese deterioro empuja a comprar oro y bitcoin. La curiosidad está en el otro lado del estrado: Warsh citó en su discurso un ensayo suyo de 2022 sobre el dólar y las criptomonedas, y defendió que «el dinero importa».
Viniendo del banquero central más ortodoxo del momento, es una frase con carga.
Lo que no sabemos
No sabemos si habrá recorte de tipos en septiembre. Warsh no lo dijo, y acaba de anunciar que ya no piensa decirlo por adelantado.
Tampoco sabemos cuánto de ese dinero es apuesta corta y cuánto es ahorro que se queda, porque los datos diarios de Farside no distinguen una cosa de la otra. Quien te asegure lo contrario está adivinando.
Sí sabemos qué pasó debajo mientras el precio caía un 3 %. La red siguió produciendo un bloque cada diez minutos, y el objetivo del 2 % siguió sin cumplirse por sexto año seguido.
Si esto te pilla comprando por primera vez, el orden importa: compra poco y aprende a guardarlo antes de mirar el precio cada mañana.
Warsh subió al estrado a decir que ya no va a avisar de nada. Bitcoin lleva desde 2009 sin avisar tampoco, y su calendario está escrito.