Bitcoin firma su mejor semana desde 2023 con 1.900 millones en fondos
Por Luki · Alba.City · Publicado el 23 de agosto de 2026 · Actualizado el 23 de agosto de 2026
Tu vecino lleva años pidiendo prestado. Un día, para que no le suban el interés, sale al mercado a recomprar sus propios pagarés.
Eso hizo el Tesoro de Estados Unidos el miércoles. Su secretario, Scott Bessent, anunció que doblaría al menos las recompras de deuda a diez y treinta años, hasta 4.000 millones de dólares por operación.
Bitcoin lo notó al día siguiente. El viernes llegó a tocar los 79.319 dólares y este sábado ronda los 77.175, unos 66.077 euros por moneda.
En siete días la subida se acerca al 23%. Es la mejor semana desde 2023.
El dinero llegó de dos sitios muy distintos, y solo uno de los dos quería estar ahí.
Los fondos compraron ocho semanas de minería en cinco días
Los fondos cotizados estadounidenses de Bitcoin recibieron 1.900 millones de dólares netos en cinco días. Es su mejor semana de 2026 y la mayor desde la del 10 de octubre de 2025, según el análisis de The Block sobre datos de SoSoValue.
Esa cifra sola no dice gran cosa. Traducida, sí.
Los mineros sacan al mercado unos 450 bitcoin nuevos cada día. Al precio del viernes, los fondos se llevaron en una semana lo que la red tarda casi ocho en fabricar.
El jueves entraron 606,3 millones en una sola jornada, y 503,0 de ellos fueron al fondo de BlackRock, según el registro diario de Farside Investors. El miércoles habían entrado 517,2 millones, el mayor día desde el 4 de mayo.
La segunda fuente de compras no compró por gusto.
Más de 1.000 millones de dólares en apuestas bajistas se cerraron a la fuerza durante la semana, según los datos de liquidaciones de Coinglass. Geoffrey Kendrick, responsable global de investigación de activos digitales de Standard Chartered, escribió el viernes que el jueves fue la mayor liquidación de posiciones cortas de la historia de Bitcoin: 1.100 millones en un día.
No es lo mismo comprar que tener que comprar.
Quien apuesta a la baja pide monedas prestadas y las vende, confiando en recomprarlas más baratas. Si el precio sube, el corredor le obliga a recomprar ya. Esa compra forzosa empuja igual que cualquier otra. Pero se agota sola: llega un momento en que ya no quedan bajistas que exprimir.
Cuarenta millones de millones y una factura de intereses
El miércoles, mientras el Tesoro hablaba, la deuda pública estadounidense superó por primera vez los 40 millones de millones de dólares. El dato lo publica cada día hábil el propio Tesoro.
Otro número enorme e inservible tal cual. Lo que sí se siente es la factura.
Los intereses de esa deuda ya son la segunda partida del presupuesto federal en los diez primeros meses del año fiscal, por delante del programa sanitario de los mayores y solo por detrás de las pensiones, según los cálculos de Reuters recogidos por Cointelegraph.
El país paga más por lo que debe que por curar a sus abuelos.
Ahí es donde Bitcoin entra en la conversación, y no exactamente por sus méritos. Los rendimientos del bono a treinta años estaban en máximos desde 2007, y cada euro que renta bien sin riesgo es un euro que no busca refugio en ningún otro sitio.
Cuando el Tesoro salió a recomprar, esos rendimientos bajaron y el dólar cayó a mínimos de tres meses. El refugio volvió a estar en oferta.
Ray Dalio, fundador del fondo Bridgewater Associates, publicó esta semana un ensayo en la misma dirección. Aconseja infraponderar bonos y sobreponderar oro «y un poco de Bitcoin», según recogió Bitcoin Magazine.
Conviene leer el «poco» literalmente. Dalio cifró el año pasado su posición en el 1% de la cartera, y en el mismo texto avisa de que los avances en computación cuántica pueden hacer daño a la red.
Hay una parte que hoy no sabe nadie. Si el dinero que entró esta semana se queda cuando los rendimientos vuelvan a subir es una pregunta abierta, y quien la responda con seguridad está adivinando.
Dean Chen, analista de la casa de análisis Bitunix, avisa de que pasar de 40 millones de millones no es en sí buena noticia para Bitcoin. Los déficits siguen donde estaban y pueden encarecer otra vez el crédito.
Debajo del precio, la red hizo lo de siempre. Mover una transacción cuesta hoy entre 1 y 2 satoshis por byte virtual según mempool.space, y la dificultad de minado bajará un 3,78% en el próximo ajuste.
Queda el trámite incómodo. Quien compró un fondo cotizado esta semana compró exposición al precio, no llaves: el bitcoin figura a nombre del custodio del fondo, no a su nombre.
Un monedero propio no habría subido más ni menos estos cinco días. Solo cambia quién responde el día que algo falle, y esa es la única gestión que ninguna billetera hace por ti.
El vecino, entretanto, sigue debiendo lo mismo que el lunes.