Bitcoin entra el sábado en un cambio de reglas con 2,6 % de apoyo
Por Luki · Alba.City · Publicado el 5 de agosto de 2026 · Actualizado el 5 de agosto de 2026
Cambiar la norma de un portal exige que voten casi todos los vecinos. Bitcoin funciona igual, y el sábado se verá quién ha votado.
A partir del bloque 961.632, previsto para el sábado por la tarde, unos cientos de nodos empezarán a rechazar todo bloque que no lleve una marca concreta. Es la fase de señalización obligatoria del BIP-110.
El documento se llama Reduced Data Temporary Softfork y lo firma un desarrollador que usa el nombre Dathon Ohm, con Luke Dashjr acreditado en el borrador original. Propone endurecer las reglas durante un año para expulsar de los bloques los datos que no son dinero.
Ahí está el problema. Hoy lo respalda el 2,6 % de la potencia de cálculo.
Qué deja de caber en un bloque
Las reglas nuevas son siete y todas apuntan al mismo sitio. Prohíben empujar más de 256 bytes de datos seguidos, crear salidas de más de 34 bytes salvo que sean OP_RETURN, y usar varios recovecos de Taproot que casi nadie emplea para pagar.
256 bytes son unas dos líneas de este artículo. Con ese tope, una imagen no entra en una transacción ni troceada con paciencia.
El motivo está escrito en el propio texto: desde el truco de las inscripciones de 2022, la cadena se usa de disco duro. Cada dato ajeno que entra lo guarda para siempre el vecino que sostiene un nodo en su casa.
La idea es la del trastero comunitario. Se puso para las bicicletas y acabó lleno de muebles de gente que ni vive en el edificio.
Tus monedas no se congelan
Esta es la parte que conviene leer despacio, porque circula mal contada.
Ninguna moneda que ya exista queda bloqueada. El texto lo dice sin rodeos: cualquier salida confirmada antes de la activación se podrá gastar exactamente igual que hoy, durante todo el despliegue. Las reglas nuevas solo miran hacia delante.
Tampoco hay que tocar el monedero. Ni actualizar el aparato, ni mover fondos, ni rehacer una billetera. Si guardas bitcoin y lo mueves de vez en cuando, esto no te cambia nada.
Y encima caduca. El despliegue dura 52.416 bloques, alrededor de un año, y después las reglas se retiran solas. Es una señal de obras, no un muro.
Las cuentas no salen
Aquí es donde el plan se topa con la realidad. Conté uno por uno los bloques del periodo en curso, del 959.616 al 961.101: de 1.486 bloques minados, solo 39 llevan la marca. Un 2,62 %.
Y salen todos del mismo sitio. OCEAN, el pool de minería de Luke Dashjr, firmó 39 de los 51 bloques que minó. Los demás pools no han señalizado ni una vez.
Nadie más.
El umbral que pide el documento es 1.109 bloques de cada 2.016, un 55 %. Entre lo que hay y lo que hace falta median veintiuna veces más apoyo, y quedan tres días.
El software tampoco acompaña. Bitcoin Core cerró la propuesta en marzo sin incorporarla, y Bitcoin Knots hizo lo mismo en mayo. Quien quiera aplicar estas reglas tiene que instalar una bifurcación aparte de Knots, mantenida por el propio autor.
En la red hay 546 nodos con ese cliente, sobre 27.162 alcanzables. Dos de cada cien.
De ahí sale la consecuencia incómoda. Señalización obligatoria significa que esos nodos rechazarán los bloques del 97 % restante, así que serán ellos quienes se queden en una rama aparte, no al revés.
Esa rama avanzaría al ritmo de quien la mina. Con el 2,6 % de la potencia, un bloque cada seis horas largas en lugar de cada diez minutos: una transferencia que hoy se da por buena en una hora pasaría a tardar más de un día.
Es el escenario que Allard Peng describe en Bitcoin Magazine cuando pide a las empresas que alarguen los tiempos de confirmación y vigilen las dos ramas a la vez.
Lo que todavía no se sabe
Tres cosas quedan abiertas y ninguna es menor.
No se sabe si algún pool de minería grande se sumará en el último momento. Foundry USA, F2Pool y AntPool concentran más de la mitad de los bloques del periodo y ninguno se ha pronunciado con hechos.
No se sabe si OCEAN seguirá minando una rama que solo aceptan sus propios nodos. Cada bloque ahí valdría lo que el mercado quiera pagar por él, que de momento es nada.
Y no se sabe qué harán los exchanges. Si aparece una segunda cadena, alguien tendrá que decidir si le da nombre, precio y ventanilla, o si la ignora hasta que se apague.
El precio, mientras tanto, ni se ha despeinado. Bitcoin cotiza a 64.346 dólares, unos 55.827 euros, medio punto arriba en la jornada.
Debajo de ese gráfico plano pasa lo de siempre en esta red. Unos cientos de vecinos han decidido cambiar la norma del portal por su cuenta, sin pedir permiso a nadie, y el sábado sabremos cuántos son de verdad.
Esa, y no la cifra del día, es la votación que importa.