Strategy encadena cinco semanas sin comprar bitcoin y guarda 3.750 millones
Durante años, la empresa que más bitcoin tiene del mundo hacía lo mismo cada lunes. Comprar.
Este lunes no, y tampoco el anterior, ni el otro, ni el otro: son ya cinco semanas seguidas con la casilla en blanco.
El aviso llega en un formulario 8-K, el documento que una empresa cotizada estadounidense presenta cuando ocurre algo que sus accionistas deben saber. El de ayer trae la casilla de compras vacía, con una nota al pie: esta semana no se compró bitcoin.
La cartera sigue clavada en 843.775 monedas desde el 5 de julio, compradas a 75.476 dólares de media. Cada una vale hoy unos 12.400 dólares menos de lo que costó.
Son unos 10.400 millones de dólares de diferencia, aunque solo sobre el papel: esas monedas no se han vendido.
La hucha crece; la cartera no se mueve
Lo que sí crece es el efectivo. El 12 de julio la reserva en dólares de la compañía estaba en 3.000 millones, el 19 en 3.225 y el domingo ya alcanzaba los 3.750.
Setecientos cincuenta millones más en quince días, y cero bitcoin nuevos en el mismo plazo.
Ese dinero no cae del cielo. Entre el 20 y el 26 de julio Strategy vendió 5.429.160 acciones propias y se embolsó 544,5 millones netos, según recoge Cointelegraph. Fue directo a la hucha.
Con 3.750 millones podría comprar hoy unos 59.000 bitcoin, casi un 7 % de todo lo que ya guarda. No lo hace.
El propio informe explica para qué sirve esa reserva: pagar los dividendos de sus acciones preferentes y los intereses de su deuda. Es la diferencia entre el dinero con el que inviertes y el que apartas para la letra del coche.
Y la letra ha subido. A finales de junio la compañía elevó al 12 % anual el dividendo de STRC, una de sus cuatro clases de acciones preferentes, y cuanto más cara sale la letra, más gordo tiene que ser el sobre que se aparta.
El mes en que además vendió
Hay una parte que se cuenta menos. Entre el 29 de junio y el 5 de julio, Strategy vendió 3.588 bitcoin en dos tandas, por unos 216 millones de dólares.
Los precios medios de esas dos ventas fueron 59.256 y 60.773 dólares, es decir, muy por debajo de lo que había pagado. Vendió abajo.
Su última compra confirmada son 520 monedas a 67.068 dólares, en la semana del 15 al 21 de junio, hace ya más de un mes. La semana pasada sí compró algo: 25 millones de dólares en sus propias acciones preferentes, papel propio y no monedas.
Lo que el informe no dice es hasta cuándo dura esto, porque no hay publicado ningún umbral de reserva a partir del cual la compañía vuelva a comprar bitcoin.
Tampoco aclara si la pausa responde al precio, al calendario de dividendos o a otra cosa. Michael Saylor, su presidente ejecutivo, se limitó el domingo a escribir en X que «vamos a necesitar otro color».
En la superficie, el precio hizo el viaje completo en un día: Bitcoin se acercó a los 66.000 dólares el lunes con la tregua entre Estados Unidos e Irán y esta madrugada cotizaba a 63.108, unos 55.513 euros, según Kraken.
Debajo, la empresa que convirtió comprar bitcoin en su modelo de negocio lleva un mes construyendo un colchón de dólares con acciones vendidas a sus propios accionistas.
Y una lección que no sale del gráfico. Binance lleva cuatro años enviando correos de phishing falsos a su propia plantilla cada mes para ver quién pica, y a quien falla de forma repetida lo puede despedir, según su director de seguridad, Jimmy Su.
Si el exchange más grande del mundo necesita engañar a sus empleados para comprobar si aguanta, piensa dónde tienes tú tus monedas. Un monedero propio, con tus llaves, no depende de que nadie acierte con el correo: tu billetera no tiene plantilla a la que engañar.
El lunes que viene habrá otro informe con la misma casilla, y media industria mirará si esta vez trae un número. Durante años, esa casilla siempre decía comprar.